jueves, 10 de enero de 2013


No hay palabras para tanto color:............

Más allá de las apariencias.

Más allá de lo que aparentan los seres, busca su alma y su espíritu.
Aprende a considerar a los hombres y a las mujeres con un sentimiento sagrado, y detrás de sus vestidos, detrás de la forma de su cuerpo o de su cara, descubrirás su alma y su espíritu, todas las criaturas que has descuidado, abandonado y despreciado se te mostraran extraordinariamente preciosas. El propio Cielo que las ha enviado a la Tierra con esos disfraces las considera tesoros, receptáculos de la Divinidad. Así pues, en las personas no debieras considerar tan sólo la apariencia física, la fortuna, la situación, la instrucción, sino el alma y el espíritu; de otro modo nunca conocerás lo esencial.
Deberás darte cuenta que incluso los que se pasean aquí como mendigos o vagabundos son, en realidad, a los ojos de Dios que los ha creado, príncipes y princesas.

Omraam M. Aivanhov.
Más allá de las apariencias.

Más allá de lo que aparentan los seres, busca su alma y su espíritu.
Aprende a considerar a los hombres y a las mujeres con un sentimiento sagrado, y detrás de sus vestidos, detrás de la forma de su cuerpo o de su cara, descubrirás su alma y su espíritu, todas las criaturas que has descuidado, abandonado y despreciado se te mostraran extraordinariamente preciosas. El propio Cielo que las ha enviado a la Tierra con esos disfraces las considera tesoros, receptáculos de la Divinidad. Así pues, en las personas no debieras considerar tan sólo la apariencia física, la fortuna, la situación, la instrucción, sino el alma y el espíritu; de otro modo nunca conocerás lo esencial.
Deberás darte cuenta que incluso los que se pasean aquí como mendigos o vagabundos son, en realidad, a los ojos de Dios que los ha creado, príncipes y princesas.

Omraam M. Aivanhov.


 
Carta de una madre a su hija:

Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pi...do... por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. Si cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste” solamente escúchame por favor. Y recordar los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas dormida. Cuando no me quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña. Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida. El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos. Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré. Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija ♥.♥




1 comentario:

  1. Me gusta está carta mucho, porque mi madre está mayor y necesita todo mi amor.
    Te quiero madre hasta la eternidad....

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